El aceite de manteca de karité tiene muchas propiedades reparadoras. Suaviza la piel y la hidrata en profundidad. Es, por tanto, un excelente hidratante que suaviza la piel.
- Reduce la aparición de arrugas y cáncer de piel
- Estrías después del parto
- Piel y cabello secos
- Pies agrietados
- Labios agrietados
- Ojeras
- Cicatrices faciales
- Quemaduras y heridas
- Picores y eczemas
- Calmante después del afeitado
- Rico en vitaminas A, D, E y F, así como en látex y materias insaponificables, este producto para el cuidado de la piel es ante todo un producto natural para el cuidado de la piel con múltiples usos.